LOS ALBORES DEL LEVANTAMIENTO
El día 2 de Mayo de 1808 el pueblo de Madrid se levantó en motín contra las tropas francesas del general Murat, acuarteladas en la ciudad capital. Este episodio nos es de sobra conocido, por lo que relataremos muy brevemente lo ocurrido a nivel local.
En la villa de Móstoles, se hallaba aquel día Juan Pérez Villamil (por aquel entonces Auditor General y Secretario del Almirantazgo, así como Fiscal del Supremo Consejo de Guerra y miembro de la clandestina Junta de Sustitución, asamblea que planeaba en secreto la insurrección contra los franceses), probablemente previendo la huida a algún lugar seguro, ante las presentes circunstancias (el rey Fernando fuera del país, la capital tomada por tropas francesas y la Junta de Gobierno en manos del general Murat). Esteban Fernández de León (aristócrata que había ocupado altos cargos en América) huía de Madrid, y al pasar por Móstoles le confirmó a su conocido Villamil los sucesos de la Corte, y le persuadió para que tomase las medidas oportunas contra el enemigo francés. Es obvio que ambos eran acérrimos partidarios del rey Fernando y en aquellos momentos su anhelo era impedir a toda costa la usurpación de la Corona por una dinastía extranjera. Por tanto Villamil se reunió, casi con toda seguridad con discreción absoluta, con los dos alcaldes ordinarios que había entonces en Móstoles, Andrés Torrejón y Simón Hernández, y con el escribano del ayuntamiento, Manuel de Valle, y les convenció para firmar un bando informativo dirigido a las autoridades de las poblaciones por las que habría de circular, en el que alertaba de lo ocurrido en Madrid y llamaba al socorro de dicha ciudad. Ambos alcaldes firmaron, como autoridades locales que eran; este acto fue presenciado y confirmado por el citado escribano, para que el documento tuviera validez legal y jurídica, y para que Villamil y Fernández de León pudieran así “lavarse las manos” en tal “conspiración” contra un gobierno ya bajo dominio francés.
Un acompañante de Fernández de León, el postillón andaluz Pedro Serrano, se ofreció a llevar el parte a modo de “posta” (carta oficial) de camino a su localidad natal. Partió el valiente postillón al galope por la carretera de Extremadura sobre las 7 de la tarde de aquel fatídico día, y en la madrugada ya alcanzaba Talavera de la Reina, donde enterado el corregidor de dicha ciudad, ordenó aquel movilizar las primeras tropas y milicias armadas para acudir al auxilio de Madrid. Aunque Pedro Serrano cayó agotado por el intenso viaje en Casas del Puerto (Cáceres), varias copias del bando mostoleño siguieron circulando por Extremadura e incluso llegaron a Andalucía, adelantando así una noticia que haría tomar conciencia a numerosas autoridades de la España meridional de que había que comenzar la guerra contra el invasor francés.
Móstoles no declaró directamente la guerra a Francia, pero sus alcaldes y escribano fueron, desde el punto de vista legal, los responsables del llamado “bando de Independencia”, aunque históricamente los verdaderos responsables fueron Villamil y Fernández de León. Nuestra villa fue por tanto el escenario de un hecho histórico cargado de simbolismo, pues se sitúa en los comienzos de la Guerra de la Independencia.
Juan Pérez Villamil y Esteban Fernández de León